La esencia

La evolución no es más que otra escusa del hombre para no dejarse guiar por Dios. Fuera de las religiones y toda autoridad del hombre (que se les debe respecto), la única salvación y guia es el amor a Dios, ya que el es el amor por excelencia. No me vean a mi, ni me juzguen por lo que haga, y no juzgue a nadie por lo que haga, vean el ejemplo de Dios al amarlos a ustedes y a mi.

domingo 13 de marzo de 2011

Mujer y esposa

Y Jehová Dios procedió a construir de la costilla que había tomado del hombre una mujer, y a traerla al hombre.

Entonces dijo el hombre:
“Esto por fin es hueso de mis huesos
y carne de mi carne.
Esta será llamada Mujer,
porque del hombre fue tomada esta”.

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne. (Génesis 2:22-24)

Por lo tanto, deseo que en todo lugar los hombres se ocupen en orar, alzando manos leales, libres de ira y debates. Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio, no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso, sino como es propio de mujeres que profesan reverenciar a Dios, a saber, mediante buenas obras. (1 Timoteo 2:8-10).

El superintendente, por lo tanto, debe ser irreprensible, esposo de una sola mujer, moderado en los hábitos, de juicio sano, ordenado, hospitalario, capacitado para enseñar, no un borracho pendenciero, no un golpeador, sino razonable, no belicoso, no amador del dinero, hombre que presida su propia casa excelentemente, que tenga hijos en sujeción con toda seriedad.

Las mujeres, igualmente, deben ser serias, no calumniadoras, moderadas en los hábitos, fieles en todas las cosas.(1 Timoteo 3:...)

Que los hombres de edad sean moderados en los hábitos, serios, de juicio sano, saludables en fe, en amor, en aguante. Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno; para que hagan recobrar el juicio a las mujeres jóvenes para que estas amen a sus esposos, amen a sus hijos, sean de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, sujetas a sus propios esposos, para que no se hable injuriosamente de la palabra de Dios.(Tito 2:...)

Continuara.....